No hay una estrategia de mantenimiento infalible que funcione para todos. En vez de eso, existen diferentes abordajes, incluyendo el mantenimiento basado en la condición, el mantenimiento basado en la confiabilidad (RCM) y el mantenimiento productivo total (TPM). El mantenimiento basado en el riesgo (RbM) es otra alternativa. ¿Es el más adecuado para ti?

¿Qué es el mantenimiento basado en el riesgo?

Este tipo de mantenimiento establece prioridades basadas en el riesgo y en las consecuencias de averías. Los activos que conllevan más riesgos reciben la mayor parte de los recursos y tienen prioridad sobre los no críticos. Como se basa en la evaluación de los riesgos críticos, es frecuentemente comparado con el RCM.

¿Es el mantenimiento basado en el riesgo la estrategia adecuada para ti?

¿Quién puede beneficiarse del mantenimiento basado en el riesgo? Técnicamente, todos. En el mundo real, existen tres situaciones donde puede ser particularmente útil. Veamos cada una de ellas con detalle:

Tu empresa / fábrica / infraestructura depende de maquinaria extremamente cara

Si tienes un vasto y costoso conjunto de activos, establece prioridades. En vez de intentar estar en todos los lados de forma simultánea  –y fallar miserablemente– decide qué activos merecen más atención. Concéntrate en los activos caros que son difíciles de sustituir para prolongar su vida útil, mejora el ROI de la inversión y ahorra el dinero de las reparaciones.

 

En la producción, el RCM es también una estrategia común para alcanzar la confiabilidad, evitar la indisponibilidad de los equipos y mantener los costes controlados. Sin embargo, el RCM y el RbM no son lo mismo. Te enseñamos las diferencias entre el mantenimiento basado en el riesgo y el mantenimiento basado en la confiabilidad.
 
 

Es la primera vez que piensas seriamente en un plan de mantenimiento

Si es la primera vez que piensas en un plan de mantenimiento a largo plazo, ¡bienvenido!. Ahora te debe parecer todo confuso, pero te prometemos que no es tan difícil (especialmente si tienes el software adecuado y no lo decimos en nuestro propio beneficio). El mantenimiento basado en el riesgo es un buen punto de partida.

 

¿Cuáles son los activos que provocan mayores daños cuando se averían? ¿Cuáles son los más difíciles de reparar? Incluso si no conoces los pormenores técnicos, seguro que sabes la respuesta. Esto te proporcionará una idea sobre qué activos debes priorizar en tu primer plan de mantenimiento.

 

Tienes que gestionar recursos limitados para el mantenimiento y las reparaciones

El camino al infierno está lleno de buenas intenciones. Puedes tener las mejores intenciones y seguir un plan riguroso para evitar averías. Pero si no puedes cumplir con él puedes arriesgarte a tener averías prolongadas y a poner en riesgo la seguridad de las personas. Por tanto, es el momento de cambiar. Los departamentos con un presupuesto muy limitado deben establecer prioridades.

 

El mantenimiento basado en el riesgo es una manera de descubrir cómo utilizar el tiempo, el dinero y los recursos humanos de forma más económica. Claro, esto significa que se deben dejar de lado algunas tareas. Sin embargo, minimizarás los riesgos y protegerás la empresa.

 

Resumen rápido: los beneficios del mantenimiento basado en el riesgo

En base a lo que hemos visto hasta ahora, estos son los beneficios de una estrategia basada en el riesgo:

  •  Reduce los riesgos a niveles aceptables
  •  Mejora la seguridad y confiabilidad
  •  Prolonga la vida útil de los activos
  •  Ofrece orientaciones para presupuestos limitados
  •  Elimina órdenes de trabajo de bajo valor
  •  Es un abordaje simple

 

Guía básica para la implementación de un plan de mantenimiento basado en el riesgo

1.El primer paso es la evaluación de riesgo, que a su vez se divide en dos partes:


A. Evaluar la probabilidad de avería (basada en la edad del activo, en la curva de la bañera, en la cantidad de averías en los últimos meses / años y si está expuesto a la humedad y el polvo). Si tienes registros de mantenimiento, serán útiles.

B. Evaluar las consecuencias de las averías (riesgos de seguridad, pérdidas de producción, impacto en el ambiente o en la reputación de la empresa). Prueba nuestra calculadora de criticidad para puntar tus activos del 0 al 4.

 

Los activos con mayor criticidad y probabilidad de avería son prioritarios. Haz inspecciones regulares y desarrolla un plan de mantenimiento individual para contener el riesgo. Haz un Análisis Modal de Fallos y Efectos para decidir qué fallos tendrás en cuenta en el plan de mantenimiento.

 

Los activos con menor riesgo tendrán sus planes de mantenimiento reducidos al mínimo o ningún plan (usar hasta que se averíen). Se debe cambiar, lubrificar y limpiar las piezas según las recomendaciones del fabricante y promover el cuidado por parte del operador. Si los operadores aprenden el mantenimiento básico, los técnicos especializados tendrán más libertad para ocuparse de los activos de alto riesgo.

 

2. El segundo paso es planear el mantenimiento. Prepara un plan de mantenimiento preventivo basado en el tiempo y atribuye equipos e inventarios a cada tarea (también puedes utilizar el monitoreo de la condición y el mantenimiento predictivo, si tu presupuesto lo permite. Aquí conocerás las 4 preguntas mágicas para elegir la estrategia de mantenimiento correcta).

 

Una nota sobre el inventario. También tendrás que adquirir piezas para el mantenimiento correctivo. Para reducir costes, es una buena idea mantener stocks mínimos en las instalaciones. Aquí encontrarás algunos consejos para una gestión de inventario basada en el riesgo:

(1) Almacena piezas especiales para activos críticos, aunque en cantidades bajas si se utilizan raramente

(2) Mantén las piezas que se utilizan frecuentemente en las instalaciones, independientemente de la criticidad de los activos

(3) Almacena piezas que no se utilizan frecuentemente, pero que tienen plazos de entrega elevados, para activos de nivel medio.

 
 3. Después, el tercer paso es revisar y mejorar. Monitorea el cumplimiento de la agenda, el MTBF, y MTTR y la indisponibilidad de los equipos. Basándote en estos indicadores de rendimiento evalúa la eficacia de la estrategia, revisa la probabilidad de averías y mejora el plan de mantenimiento.

 

Ahora ya sabes lo que es el mantenimiento basado en el riesgo, cuándo debe ser aplicado, sus beneficios y cómo planearlo. ¿Piensas que es la estrategia adecuada para ti?

 

En caso afirmativo, llama a uno de nuestros especialistas para comprobar cómo una Plataforma Inteligente de Gestión de Mantenimiento puede ayudarte. Verás cómo puedes monitorear cada activo, planear y programar tareas, controlar los KPIs, hacer auditoría y mucho más con el poder de la IA.