La única manera de saber si tu estrategia de gestión de activos es eficiente es evaluar los indicadores clave de rendimiento (KPI). Los indicadores de rendimiento de los activos permiten evaluar la disponibilidad, la fiabilidad, la funcionalidad y los costes de mantenimiento, así como la calidad de la gestión del mantenimiento.
 
Por eso, recordemos cuáles son los principales indicadores de rendimiento de los activos.
 

Tiempo Medio Entre Fallas (MTBF)

El MTBF («mean time between failures» o “tiempo medio entre fallas”) es uno de los principales indicadores de la fiabilidad de los activos. A medida que se acerca el final de su vida útil, es normal que las averías sean más frecuentes. Esto significa que el activo se vuelve menos fiable y los gastos de mantenimiento aumentan. Cuando la balanza se inclina más hacia los gastos que hacia los beneficios, es el momento de sustituir el activo.
 
Fórmula del MTBF

Tiempo Medio de Reparación (MTTR)

El tiempo medio de reparación (MTTR, de «mean time to repair») es el tiempo medio necesario para reparar un activo. El MTTR es un indicador de mantenibilidad, es decir, la facilidad con la que podemos reparar el activo. A medida que pasa el tiempo, es posible que el MTTR aumente porque las averías son cada vez más complejas: más difíciles de diagnosticar, quizás requieran piezas de repuesto, etc. En ese momento, debes comparar los costes de reparación y los de sustitución.
 
MTTR formula
 
⚙️ ¿Quieres reducir el mantenimiento reactivo y disminuir el MTTR?

 

Tiempo Medio Hasta la Falla (MTTF)

El tiempo medio hasta la falla (conocido como MTTF, del inglés “mean time to failure”) es una estimación de cuánto tiempo funcionará un activo hasta que falle por completo. En otras palabras, es un indicador de la vida útil del activo. Este indicador de rendimiento es importante para los activos que no se pueden reparar, como las bombillas o las correas. Si el equipo se estropea mucho antes de lo esperado, es posible que esté funcionando en exceso… o que el fabricante no sea el mejor.

Eficacia Global del Equipo (OEE)

La eficacia global del equipo (conocida por sus siglas OEE, del inglés “overall equipment effectiveness”) es uno de los indicadores clave del rendimiento de los activos. La OEE debe ser al menos del 77%, pero lo ideal es que sea superior al 85%. Consulta nuestro artículo sobre OEE, TEEP y OEE para entender qué variable está fallando y cómo puedes mejorar la eficacia de tus activos.

Porcentaje de mantenimiento no planificado

¿Cuáles son los porcentajes de mantenimiento planificado (o mantenimiento preventivo) y de mantenimiento no planificado (o mantenimiento reactivo)? El mantenimiento no planificado no debe superar el 10-20%. En consecuencia, el mantenimiento planificado debería ser del 80-90%. Si el porcentaje de mantenimiento no planificado es superior, haz un análisis de la causa raíz para entender el origen de las fallas. Si son predecibles, invierte en la monitorización de la condición y en mantenimiento proactivo.

Coste de mantenimiento (presupuestado frente a coste real)

Otro indicador de rendimiento al que hay que prestar atención es el coste de mantenimiento. Compara la cantidad que has presupuestado para el activo (mantenimiento preventivo) y el dinero que realmente has gastado (costes de mantenimiento preventivo y reactivo). Si hay un desajuste demasiado grande entre ambos, es probable que el activo esté en peores condiciones de lo que se pensabas. Merece la pena revisar el plan de mantenimiento y la evaluación de la criticidad.
 
🧮 Controlar los costes de mantenimiento: para disponer de datos fiables sobre tus costes de mantenimiento, debes registrar todas las órdenes de trabajo en el mismo software. El tiempo de cada orden de trabajo te da una idea de cuánto estás gastando en mano de obra. Si además registras los materiales utilizados y los gastos con los proveedores, obtendrás cifras exactas para calcular tus costes.

Coste del mantenimiento preventivo (evolución a lo largo del tiempo)

Siguiendo con el tema de los costes, hay otro indicador de rendimiento que debes tener en cuenta: la evolución de los costes de mantenimiento preventivo o predictivo a lo largo del tiempo. Si los costes de mantenimiento preventivo aumentan, pero el downtime y los costes de mantenimiento reactivo no disminuyen o permanecen igual, entonces tu plan no está siendo eficaz. Estas son nuestras recomendaciones para elegir la estrategia de mantenimiento adecuada para cada activo.

Coste de sustitución frente a coste de reparación

Por último, es interesante comparar el coste de sustitución con el de reparación. Cuando se trata del coste de sustitución, siempre hay que tener una gama de valores de referencia. El coste de mantenimiento debe englobar el valor que has programado para el mantenimiento preventivo y una previsión -basada en el historial del activo- para el mantenimiento reactivo. Cuando se acercan, debes considerar la posibilidad de comprar otro equipo.

Tiempo de resolución de la avería

Aunque no es un indicador sobre el activo, es un indicador de rendimiento de tu equipo o de tu proveedor. Mide el tiempo transcurrido entre la creación y el cierre de la orden de trabajo. Si es posible, controla también el tiempo que se tarda de media en asignar un técnico, así como el tiempo o el número de visitas necesarias para llegar a un diagnóstico. Cuanto más rápida sea la resolución de la avería, más se optimiza la disponibilidad del activo
 
¿Estás seguro de que dispones de información real sobre todos estos indicadores de rendimiento de tus activos? En caso de duda, cambia el software. Una plataforma inteligente de mantenimiento es la mejor manera de recoger datos valiosos sobre tu operación y generar informes automáticos.