La Internet de las cosas (IoT) ha cambiado la forma como interactuamos con el mundo. Pero el mundo de la Industria 4.0 ha dado un paso adelante y nos ha traído la IIot. Por nuestra parte, apenas podemos contener el entusiasmo con las implicaciones que va a tener en el universo del mantenimiento industrial y del mantenimiento predictivo.

¿Qué es la IIoT?

La IoT ya no es una utopía, sino una realidad. Hoy en día (casi) todo está conectado a internet – desde los semáforos de la ciudad hasta nuestra cuenta bancaria. Sin ir más lejos, piense en su teléfono. ¿Cuántos datos suyos puede recoger un simple móvil? ¿Cómo sabe el GPS donde hay más tráfico? Esta es la “tela” de conexiones a la que llamamos Internet of Things o, si prefiere, Internet de las Cosas. Hasta aquí, nada de nuevo. 

Pero… ¿y si pudiéramos utilizar esta Internet de las Cosas a nuestro favor para producir más y mejor? ¿Para recoger información que antes era inalcanzable? Estas han sido exactamente las preguntas que los inventores de la Industria 4.0 se han hecho. La respuesta, como probablemente ya intuye, puede resumirse en cuatro letras: IIoT (Industrial Internet of Things). O, en español, la Internet de las Cosas Industrial. Si todas las máquinas se encuentran conectadas a la red, pueden transmitir información a los equipos y, en un futuro no tan lejano, analizar y tomar decisiones solas. ¿Surrealista? Abróchese el cinturón, porque solo estamos empezando.

¿Cómo funciona la IIoT?

La belleza de la Internet de las Cosas está en su simplicidad. Al final, todo puede resumirse en una palabra: conectividad. La implementación, por su parte, ya no es tan sencilla. ¡Pero la tecnología está avanzando casi a la misma velocidad que nuestras ideas! Hoy en día ya hay fábricas donde casi todo está automatizado – solo nos queda por desarrollar la inteligencia artificial de modo que la corrección de errores sea automática. Mientras ese día no llega, los robots industriales se van perfeccionando, las máquinas están conectadas a sensores, etiquetas NFC y la recogida de big data permite realizar algunos análisis automáticamente.

Note que las aplicaciones de la Internet de las Cosas o de la IIoT no se reducen a la industria. También podemos utilizar estas tecnologías en la agricultura, por ejemplo, con sensores y herramientas de recogida de datos que nos permiten afinar los sistemas de riego por goteo o saber qué minerales se están agotando en el suelo. Los servicios financieros pueden volverse más seguros aún, sin lugar a errores humanos, con tecnologías como el Blockchain. Incluso la asistencia médica puede mejorar, una vez que ya hay sensores que avisan a los cuidadores cuando el paciente necesita ayuda. Las posibilidades son infinitas.

¿Cómo es que la IIoT y la Internet de las Cosas se aplican al mantenimiento industrial?

El elemento clave, aquí, es recoger información. Cuando las máquinas tienen sensores y recogen datos a los que nunca podíamos acceder, se hace más fácil prever cuando va a ocurrir una avería. Finalmente, las estrategias de mantenimiento industrial basadas en el mantenimiento predictivo están, por fin, a nuestro alcance – y es la posibilidad de hacer esta transición que hace de la IIoT algo tan atractivo para maintenance geeks como nosotros.

¿Qué es el mantenimiento predictivo?

Aunque no es un concepto nuevo, el mantenimiento sigue dividiéndose, sobre todo, en dos tipos: mantenimiento preventivo y mantenimiento correctivo. El mantenimiento preventivo no evita todas las averías, y nunca podemos estar seguros de no estar gastando recursos (piezas, tiempo y recursos humanos) inútilmente. Por otro lado, esperar a que ocurra una avería y adoptar una actitud reactiva nos conduce a mantenimientos correctivos constantes, que generalmente son urgentes y más costosos.

El mantenimiento predictivo reúne lo mejor de dos mundos. En primer lugar, elimina la incertidumbre que está asociada con el mantenimiento preventivo: “¿estaré dando prioridad a los activos correctos?” “¿será este el mejor orden de trabajos?” y así sucesivamente. Y después, evita que la avería llegue a ocurrir. Por lo tanto, comparando con una actitud reactiva, reduce significativamente el downtime, aumenta la disponibilidad de los activos y reduce los costes. A esto debemos añadir la capacidad de las máquinas de generar pedidos de mantenimiento solas, o del software de exigir mantenimiento con base en la información recogida por los sensores. Olvídese de la introducción o recogida de datos manual. Después, esos mismos mecanismos estarán conectados al software GMAO, que notificará a los técnicos. Nosotros podemos acompañar todo el proceso desde la comodidad de nuestro móvil. 

Sin embargo, de momento, hay una desventaja clara: el coste asociado a la instalación de los sensores y de las herramientas de recogida de datos necesarias. Es cierto que estas tecnologías no están al alcance de todas las empresas. Pero a medida que la Internet de las Cosas Industrial se hace realidad estamos seguros de que estamos entrando en una nueva era en el mundo del mantenimiento industrial y de la Industria 4.0. Aquí, en Infraspeak, ya hemos reservado un lugar en primera fila.