Uno de los objetivos (si no el principal) del profesional de Facility Management es hacer más con menos, manteniendo la misma calidad y fluidez de la operación. Reducir la factura energética de la empresa es un ejemplo práctico de estos objetivos.

 

De hecho, la reducción de los costes empresariales viene siendo cada vez más un requisito de las empresas y un punto positivo en la evaluación del rendimiento de los facility managers.

 

En este artículo, compartimos 5 acciones para ahorrar energía (y por consiguiente reducir los costes) y recomendamos que, antes de proceder con cualquier proyecto, compruebe si se ajustan a la realidad de su empresa. Elija las mejoras que deben y/o pueden ser implementadas y haga una planificación estratégica que contenga:

 

  • Una justificación de la acción con hechos y cifras (en este caso: reducción de energía, sostenibilidad empresarial, eficiencia energética, etc);
  • Al menos 3 presupuestos con una descripción de la propuesta;
  • La cantidad que se necesita gastar para implementar el plan (impacto en el OPEX);
  • El tiempo que tomará para amortizar la cantidad pagada (es decir, el tiempo que tomará para diluir el coste).

 

Sustituya las bombillas normales por LEDs

Las bombillas LED son más económicas, en principio, ya que son capaces de producir mucha más luz consumiendo menos energía eléctrica que las bombillas convencionales (incandescentes o fluorescentes). Pero como no todo son rosas, hay una contrapartida: son más caras.

 

Puede empezar esta sustitución de dos maneras:

  • Reemplazar las bombillas convencionales, según se vayan quemando, por las LEDs;
  • Reemplazar todas de una vez.

 

Si ya hay un trabajo en curso, vale la pena poner lámparas LED en el edificio de inmediato; de lo contrario, cámbielas poco a poco para no desperdiciar las lámparas que están en uso.

 

Consejo:

  • ¡Ponga una etiqueta en la nueva bombilla con la fecha en que la puso! De esta manera, en la próxima sustitución, conocerá su vida útil.

 

Invierta en los sensores de presencia

Los sensores de presencia son grandes aliados de la reducción de energía, ya que evitan que las lámparas se queden encendidas innecesariamente en la zona de los ascensores, pasillos, baños, salas de reuniones, etc.

 

Los sensores infrarrojos detectan la presencia de personas a través del calor emitido por sus movimientos. Estos dispositivos son capaces de captar la variación térmica y están calibrados de acuerdo con la temperatura de las personas (35º a 38º grados centígrados).

 

Cuando una persona entra en una habitación que tiene un sensor de presencia, se produce un cambio en la luz infrarroja que dispara una «alarma» en el equipo y activa el funcionamiento de la bombilla. Se puede ajustar el tiempo, la sensibilidad y la cobertura.

 

En nuestra opinión, la marca pionera y especialista en este nicho es Legrand. Los sensores son caros, pero la probabilidad de que se quemen es baja, la garantía es de larga duración y el servicio de visita técnica, mantenimiento y/o sustitución es célere. También es posible solicitar una formación en el momento de la compra para entender cómo funciona el dispositivo.

 

Hay dos tipos de sensores:

 

De pared: una solución práctica que permite el uso de la estructura eléctrica existente. Con modelos superpuestos o incorporados, eliminan la necesidad de grandes intervenciones y están estratégicamente colocados en los pasillos, lo que facilita el encendido de las luces;

 

De techo: este tipo de sensor suele ofrecer una cobertura más amplia, ya que puede instalarse hasta cuatro metros de altura.

 

La propia disposición de estos sensores ayuda a aumentar la seguridad, ya que los hace inaccesibles a cualquier persona que no sean los técnicos responsables del mantenimiento, evitando que su funcionamiento se vea alterado o comprometido.

 

Optimice el funcionamiento de la calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC) 

En primer lugar, confiar el mantenimiento regular del aire acondicionado a una empresa especializada en mantenimiento preventivo evita los riesgos para la salud pública (contaminación y transmisión de enfermedades) y asegura, además, la eficacia del aparato.

 

Al realizar una higienización periódica, también protege la vida del aparato, haciendo que dure más tiempo y tenga menos averías. La falta de celo al mantener el aparato limpio también puede generar costes elevados con un mantenimiento más profundo, porque compromete todo el funcionamiento.

 

A continuación, presentamos algunas buenas prácticas:

  • Mantenga los filtros limpios – cuando están sucios, obligan al aparato a trabajar más;
  • Elija modelos de clase energética A o superior;
  • Compre un aparato con la potencia adecuada para cada habitación calculando las BTUs necesarias para climatizar el espacio;
  • Instale la unidad externa (condensador) en un lugar con buena circulación de aire;
  • Evite el frío excesivo ajustando el termostato adecuadamente – 23 grados es normalmente lo ideal;
  • Mantenga las puertas y ventanas cerradas para evitar que entre el aire de la calle;
  • Cierre las cortinas y las persianas para evitar el calor del sol en el espacio;
  • Apague el aparato siempre que se aleje de la habitación por mucho tiempo.

 

Consejo: lea algunas de las reglas principales sobre HVAC:

 

Preste atención a la clase energética de los equipos

La etiqueta energética es una forma de orientar al consumidor durante la compra e indica qué productos tienen los mejores niveles de eficiencia energética dentro de cada categoría. Un producto de clase energética A+++ puede consumir hasta un 30% menos que un producto de clase A, lo que reduce la factura de energía de la empresa.

 

Hoy en día, las empresas modernas ofrecen lugares de descanso y comedores. En estos espacios hay electrodomésticos y aparatos electrónicos, como lavavajillas, microondas, frigoríficos, cafeteras, etc. Si tiene este tipo de equipo, elija una clase de energía alta, ya que reducirá el consumo de energía.

 

También es necesario mantener el mantenimiento y la limpieza periódica de estos aparatos. Si no se realizan, la higiene se verá afectada y también el rendimiento de la máquina.

 

Cabe recordar que los equipos antiguos, como los ordenadores y los periféricos ya obsoletos, consumen mucha más energía que los aparatos más nuevos, una vez que las tecnologías de gestión de la eficiencia energética mejoran año tras año.

 

Consejo: el consumo de energía de un aparato de 110V y otro de 220V es el mismo, porque no depende del voltaje eléctrico sino de la potencia (en vatios) y el tiempo de uso del equipo.

 

TI Verde

Hablando de reducción de costes en general, las famosas «TI Verdes» traen excelentes resultados y la reducción de energía es uno de ellos. La TI verde, o «Tecnología de la Información Verde», es un conjunto de prácticas empresariales sostenibles que tiene por objeto reducir el impacto de las TI en el medio ambiente.

 

Como todas las actividades humanas, el departamento de TI también tiene una huella ecológica, que se genera a través del alto consumo de electricidad y la creación de residuos conocidos como «basura electrónica».

 

Dependiendo del tamaño y de la estructura de la empresa, el departamento de Facility Management tiene mucha interacción con el área de TI, y más concretamente con el equipo de apoyo, que actúa directamente en la gestión de activos.

 

Por lo tanto, la sostenibilidad en esta área no depende solo de las empresas especializadas. Todos pueden adoptar medidas que nos lleven a un mundo más sostenible. Vea algunos ejemplos:

 

  • Al final de la jornada laboral, y si es el último en salir, apague los televisores y los dispositivos en modo de espera en la oficina;
  • Desenchufe los equipos (monitor, teléfono y portátil) de la corriente;
  • Utilice equipos con una buena clase energética;
  • Disponga de un contenedor específico (y debidamente identificado) para recoger las baterías;
  • Piense dos veces antes de imprimir (si es posible, guarde el archivo en PDF) para evitar el desperdicio de energía y papel;
  • Defina reglas de impresión (impresión a doble cara, fuente estándar, impresión rápida, impresión en blanco y negro, etc.);
  • Use papel reciclado si no es un documento formal.

 

Es importante empezar por hacer que todo el equipo sea consciente de la idea de Desarrollo Sostenible y Sostenibilidad Empresarial.

 

Finalmente, um consejo extra: 

Si tiene un neón en su empresa, proponga una reinstalación eléctrica para poner un temporizador y poder programar su funcionamiento solo para las horas de apertura. También es posible apagarlo manualmente, pero el riesgo de olvidarse es grande. La vida de un neón es relativamente corta y el mantenimiento es demasiado caro como para dejarlo encendido las 24 horas del día.

 

¿Le ha gustado? Pues, entonces, no se olvide: si ha aprendido algo nuevo, ¡aplíquelo!