La automatización es una tendencia del Facility Management, pero también es un reto constante. ¿Cómo cambiarán los edificios inteligentes y los sistemas de automatización de edificios el Facility Management?

 

¿Qué es un edificio inteligente?

Vamos por partes. Un edificio inteligente utiliza sensores y automatización para controlar todas las instalaciones, desde las luces hasta la ocupación de los espacios y el consumo de energía. Y no es el futuro, es el presente: ya existen redes eléctricas automatizadas («smart grids») y sistemas inteligentes de climatización, por ejemplo.
 
Aunque también se les conoce como «smart buildings», tiene sentido diferenciar los «smart buildings» de los «intelligent buildings». Mientras que los primeros disponen de interfaces para controlar y optimizar el Facility Management, los edificios inteligentes pueden gestionar muchos procesos de forma autónoma.

 

Por ejemplo, un “smart building” permite al gestor de facility management programar a qué hora deben encenderse las luces y el aire acondicionado. Los edificios inteligentes predicen dónde estarán los ocupantes para encender la luz y el aire acondicionado automáticamente. 

 

¿Cuáles son las características de los edificios inteligentes?

 

Los edificios inteligentes comparten una serie de características:

 

  • Una conexión a Internet fiable, con una latencia mínima, que potencia la comunicación en tiempo real y la interacción entre sistemas. Tampoco basta con tener routers WiFi y repetidores de señal; hay que evitar los materiales que bloquean el 5G. Sabe más sobre el impacto del 5G en el mantenimiento.

 

  • Sensores inteligentes conectados a la IoT, que son indispensables para recopilar enormes cantidades de datos en tiempo real sobre el consumo de energía y el uso del espacio. Este flujo de información permite automatizar funciones y optimizar el uso del edificio, además de que es esencial para nuestro siguiente punto.  

 

  • Mantenimiento predictivo basado en los datos recogidos. Hace unos años, el mantenimiento correctivo era la norma. Luego pasamos gradualmente a una visión más preventiva, que trataba de anticiparse a los problemas. Y ahora ha llegado el momento de utilizar el análisis predictivo y los algoritmos para implementar el mantenimiento predictivo.

 

  • La eficiencia energética (edificios “eco-friendly”) es otra de las características de los edificios inteligentes. Uno de los edificios más inteligentes del mundo, el Crystal Building (literalmente, «Edificio de Cristal») en Londres, se calienta totalmente con recursos naturales y emite un 70% menos de CO2 que otros edificios similares en la misma ciudad.

 

  • El confort de las instalaciones es otro atributo de los edificios inteligentes, ya que parámetros como la humedad, la temperatura o la calidad del aire se mantienen siempre en niveles óptimos. A su vez, esto se convierte en más productividad y ayuda a atraer y retener el talento. Lee más sobre las ventajas del Facility Management sostenible.

 

  • Más seguridad y ciberseguridad, tanto a nivel de control de acceso (es fácil controlar el acceso mediante tarjetas de identificación y etiquetas NFC) como de ciberseguridad. Dado que todos los sistemas están ahora conectados a Internet, es esencial proteger el sistema de cualquier ataque informático.

 

¿Qué es un sistema de gestión de edificios?¿Y un sistema inteligente de gestión de edificios?

 

Si la conectividad es una característica indiscutible de los edificios inteligentes, ¿cómo se organizan los gestores? La mejor manera de mantener todo organizado es tener un único punto de gestión, que reúna todos los sistemas del edificio y se conecte a todos los dispositivos. En este caso, hay dos soluciones:

 

Un sistema de gestión de edificios (conocido como BMS, o Building Management System), que es una plataforma que centraliza el control de todos los sistemas del edificio. A diferencia de lo que ocurre con otros programas, los gestores disponen de toda la información en un único dashboard para “smart buildings”.

 

Luego están los sistemas de gestión de edificios inteligentes (iBMS), que se integran con todo tipo de dispositivos inteligentes. Los sistemas inteligentes tienen autonomía para transformar la información en acciones concretas, lo que permite la transición a “intelligent buildings”.

 

Pero, ¿cómo cambiarán estas tecnologías el día a día de los facility managers? ¿Dejará el facility management realmente en «piloto automático»? ¿Cómo será el Facility Management de mañana?

 

¿Cómo es que los sistemas de automatización de edificios cambian el FM?

 

Tradicionalmente, el facility management funcionaba por acción – reacción. Aunque hemos evolucionado del mantenimiento correctivo al más predictivo, esa mecánica sigue siendo válida. Cuando se detecta una tendencia o una desviación de la norma, se pone en marcha un proceso automático (como optimizar un horario o generar una orden de trabajo, respectivamente).

 

La automatización de la gestión de edificios eliminará los procesos rutinarios. De este modo, libera tanto a los gestores como a los técnicos para trabajos más especializados. Pero esa no es la única ventaja del Facility Management automatizado:

 

  • Simplifica los procesos de Facility Management;
  • Reduce la intervención humana y, por lo tanto, los errores humanos; 
  • Permite evaluar mejor cualquier situación en tiempo real;
  • Proporciona un mayor confort y bienestar a los ocupantes;
  • Reduce los costes de FM, tanto a nivel administrativo como operativo;
  • Ofrece más comodidad a los usuarios del espacio, a los gestores y a los trabajadores.   

 

Ejemplos de automatización de Facility Management

 

  • Notificación automática de averías: alguien informa de una avería, lo que genera una orden de trabajo. La orden de trabajo puede ser asignada automáticamente por la plataforma y el técnico acude al lugar, repara la avería y completa el trabajo sin que el gestor tenga que intervenir.

 

  • Gestión y reserva de espacios: en lugar de enviar una solicitud, cualquiera puede pedir una sala o un auditorio online. Como la información se sincroniza online, el espacio se marca automáticamente como ocupado, otras personas no pueden reservar y no hay overbooking.

 

  • Informes automatizados: los informes son otra tarea rutinaria que puede automatizarse. Las plataformas inteligentes de mantenimiento son capaces de generar informes utilizando la información recogida por los sensores sobre la utilización del espacio, los costes de mantenimiento y otros indicadores.

 

  • Gestión de recursos: alrededor del 30% de la energía utilizada en edificios se desperdicia. ¿El aspecto más grave? La mitad de esa energía se desperdicia porque la gestión del edificio es inadecuada. Con la ayuda de sensores y automatización, el consumo de energía se controla automáticamente.

 

  • Proyecciones avanzadas: a través de un gemelo digital, los gestores de mantenimiento pueden realizar todo tipo de simulaciones. En el día a día, ayuda a los equipos de operaciones y mantenimiento a moverse por el edificio sin la asistencia del equipo interno o supervisión.  

 

  • Control remoto: Como todos los componentes del edificio están conectados a Internet de las Cosas, los gestores pueden supervisar todo a distancia. Esto es especialmente interesante para las empresas que gestionan varias instalaciones, como universidades, cadenas de supermercados y hoteles.

 

Aun así, la automatización no eliminará la figura del gestor de edificios. Siempre será necesario comprender las necesidades de los usuarios, tomar decisiones y evaluar los resultados en función de los objetivos. La automatización y los sistemas inteligentes de gestión de edificios deben entenderse como un paso adelante en la interacción entre la tecnología y nosotros.