Hace mucho tiempo que se oye hablar del 5G. Se habla de una velocidad sin precedentes, una conexión sin fallos, una conexión a la red incluso en zonas que todavía no tienen cobertura, realidad virtual, coches autónomos y, en fin, casi de una segunda invención de la rueda.
 

Pero como advierte el dicho popular «las promesas se las lleva el viento». Por eso, decidimos investigar a fondo las potencialidades de la tecnología 5G para el mantenimiento y el facility management. ¿Los técnicos disfrutarán realmente de una conexión extraordinaria en el terreno, incluso en las zonas de difícil acceso?

 

¿Cuáles son las diferencias entre el 4G y el 5G?

Nos parece pertinente comenzar este artículo explicando las diferencias entre el 4G que ya está en prácticamente todo el país y el 5G. Sin entrar en demasiados detalles técnicos, el 4G y el 5G usan frecuencias diferentes. El 5G usa frecuencias más altas, por lo que consigue ofrecer velocidades de descarga más rápidas. Puede llegar hasta los 10 Gbps, lo que significa, por ejemplo, hacer descargas en 800 MB por segundo.

 

Además de ser más rápida, la latencia también es más baja. Los pequeños «atrasos» –que normalmente no sentimos en el día a día, pero que pueden suponer un problema en un juego por streaming– casi desaparecen. Esta latencia, que hoy varía entre los 25-35 milisegundos, puede bajar hasta 5. Este valor, prácticamente nulo, abre el camino para la telemedicina y la cirugía o la conducción remotas, por ejemplo. 

 

A pesar de que las diferencias de velocidad y latencia son las más evidentes, también se espera que el 5G sea capaz de soportar más dispositivos conectados al mismo tiempo. En teoría, será posible tener un millón de dispositivos por km2. Esta conexión será capaz de favorecer una verdadera explosión de la industria 4.0 y de desencadenar la adopción en masa de dispositivos inteligentes, incluso en nuestro día a día.

 

Entonces, ¿cuál es la parte negativa del 5G?

Las ondas de alta frecuencia del 5G tienen mucho menor alcance. El 4G tiene un alcance de hasta 10 millas (aproximadamente 16 km), mientras que el 5G solo tiene un alcance de 1000-1500 pies (304-457 metros). Como si no bastase, los edificios, las paredes, las torres y los árboles pueden bloquear o absorber la señal de las ondas de alta frecuencia. Por eso, es necesario renovar toda la infraestructura de telecomunicaciones.

 

En términos prácticos: el 5G parece ser fantástico para el Pokémon Go, pero (todavía) no permite cazar averías sin atrasos. Si estabas a la espera de tener cobertura dentro de los ascensores o en pisos subterráneos, la solución no es inmediata. Para funcionar, el 5G necesitará de Sistemas de Antenas Distribuidas (DAS), posiblemente con varias unidades remotas más pequeñas. Las DAS ya existen y también son compatibles con redes 3G y 4G.

 

En países donde la cobertura 5G está más avanzada, como los Estados Unidos, Japón, China y Corea del Sur, se han buscado soluciones para extender antenas por las ciudades sin distorsionar por completo el paisaje urbano. Ericsson ya desarrolló varias soluciones para esconder «small cells» debajo de nuestras narices: en tapas del alcantarillado, postes de luz, vallas publicitarias o paradas de autobús.  

 

Estos dos factores explican porqué la implementación del 5G ha sido tan lenta. Por un lado, exige una inmensa inversión en una nueva infraestructura. Las áreas urbanas más pobladas son las que ofrecen mayor beneficios, mientras que las zonas más remotas (donde la telemedicina, por ejemplo, puede ser muy útil) quedarán para el final. Por otro lado, todavía tenemos que desarrollar dispositivos compatibles con el 5G y descubrir la mejor forma de integrarlos en nuestra vida y en nuestras ciudades.

¿El 5G es peligroso para la salud?

Teniendo en cuenta que todos tendremos que vivir a menos de 450 m de una antena, se ha debatido sobre los potenciales riesgos del 5G para la salud. Un artículo de National Geographic recapituló las principales dudas sobre el 5G y llegó a la conclusión de que los riesgos son semejantes a los de muchas tecnologías que ya usamos. A final de cuentas, los ordenadores y los microondas también usan frecuencias electromagnéticas.

 

La Organización Mundial de la Salud es más cautelosa. A pesar de reconocer que no hay pruebas de que el 5G es perjudicial para la salud si la exposición está dentro de los límites establecidos, avisa sobre la falta de estudios sobre el tema. Actualmente solo descarta la hipótesis de que cause problemas al cerebro, como algunos artículos sugieren. Si tiene efectos en nosotros, probablemente serán en la piel o los ojos. 

 

¿Qué podemos esperar del 5G en el mantenimiento y en el facility management?

El impacto del 5G en el mantenimiento

En realidad, ¿qué podemos esperar del 5G en el mantenimiento y en el facility management? Teniendo en cuenta todas las características que ya explicamos, el mayor potencial del 5G está en el mantenimiento predictivo y en el mantenimiento prescriptivo, ya que permite conectar más equipos al mismo tiempo, integrar más los sistemas y obtener datos de calidad sin latencia. Abre también el camino para las reparaciones remotas con la realidad aumentada. 

 

Tenemos todos los motivos para creer que el 5G y la expansión del IoT a todas las facetas de los negocios, desde los proveedores hasta el fin de la línea de producción (en el caso de la industria), ayudará a: disminuir el downtime, aumentar la confiabilidad de los activos y mejorar el control de calidad. Sin embargo, debido a las limitaciones que analizamos, todavía falta algún tiempo para que los técnicos en el terreno sientan el verdadero impacto del 5G sin obstáculos en la red.

 

El impacto del 5G en el facility management

En lo que se refiere al FM, es una espada de doble filo. Si por un lado permite crear edificios inteligentes cada vez más eficaces, también produce desafíos operacionales. Toda la estructura que necesita el 5G se añadirá a la larga lista de activos que los gestores de FM acostumbran a tener a su cargo. Incluso ahora, ya debe considerarse la compatibilidad con el 5G cuando se elija o sustituya un equipo.

 

Una de las grandes responsabilidades de los facility managers será garantizar la movilidad y la conexión dentro de los edificios. Para ello es necesario superar los obstáculos que pueden bloquear el 5G, ya sea a través de la tecnología que ya existe, como los DAS, o con alternativas que vayan surgiendo. Los auditorios de conferencias, las salas de conciertos y los espacios comunes, donde se concentran más dispositivos, necesitarán nudos de acceso. 

 

¿Vale la pena preocuparse por el 5G?

Sí. A pesar de que su implementación es todavía incipiente, es importante preparar nuestras infraestructuras para el cambio y escoger equipos compatibles. ¡No comprometas tu futuro!