El mantenimiento es clave para que las empresas sigan siendo competitivas y para aumentar el retorno de la inversión. Al mismo tiempo, las empresas necesitan controlar los costes para seguir siendo competitivas. Entonces, ¿cómo pueden los responsables de mantenimiento proporcionar un mantenimiento rentable? Nuestro equipo ha analizado los mayores retos para 2022 – incluido el que acabamos de mencionar – y las tendencias para afrontarlos. ¡Vamos a por ello!

E-maintenance y Mantenimiento como Servicio (MaaS)

Para seguir siendo competitivos, relevantes y soportar las variaciones del mercado, los fabricantes están ampliando los servicios relacionados con los equipos. Uno de esos servicios es el mantenimiento, que se conoce como e-maintenance o Mantenimiento como Servicio. Los fabricantes conocen sus propios equipos mejor que nadie, por lo que hay un argumento de autoridad cuando se ofrecen a ayudar a las empresas a optimizar sus recursos.

 

Existen varios modelos de e-maintenance. Los fabricantes de equipos pueden ofrecer, por ejemplo, un mantenimiento de equipos por suscripción. O pueden ofrecer una monitorización predictiva del estado de los equipos mediante etiquetas RFID o sensores. En ambos casos, los fabricantes pueden ayudar a las empresas a reducir su consumo de energía, mejorar la sostenibilidad, aumentar la seguridad y la calidad y, finalmente, reducir los costes. 

Tecnología de sensores

Aunque los sensores no son una tendencia nueva, se espera que crezcan. En 2020, Forrester predijo que las empresas que ya utilizaban sensores en el 25% de su maquinaria multiplicarían por cuatro su uso hasta 2023. Eso significa que nos quedan dos años por delante y, después de COVID-19, estamos seguros de que mucha gente desearía haber instalado más sensores en sus instalaciones para facilitar el trabajo a distancia.

 

Por supuesto, no reducimos el uso de los sensores a su practicidad. Dado que proporcionan una recogida de datos automatizada, también son la mejor fuente de datos fiables. Y los datos son la base de una buena estrategia de mantenimiento predictivo, que es otra tendencia innegable. Según el mismo estudio de Forrester, el 47% de los fabricantes mundiales utilizan tecnologías de mantenimiento predictivo para reducir los costes operativos. Es hora de que lo haga el otro 53%. 

Realidad Aumentada (RA) y Realidad Virtual (RV)

La Realidad Aumentada (RA) tiene el potencial de ser una de las tecnologías más disruptivas en mantenimiento. Su primera aplicación es la formación inmersiva. En lugar de leer los manuales de los equipos, los técnicos pueden ver modelos en 3D. Siemens ha aplicado este tipo de formación para reducir algunas sesiones de formación de un día completo a sólo 45 minutos. Además, da a los técnicos la oportunidad de formarse en un entorno realista pero seguro. 

 

Los trabajadores pueden recorrer reparaciones específicas, paso a paso, con imágenes realistas de la máquina o de un equipo. Esta formación es ideal para procedimientos bien establecidos con poca variación. Por ejemplo, la sustitución de una pieza determinada en una máquina, la inspección de equipos, los procedimientos de etiquetado y bloqueo, etc. Sin embargo, la RA también puede ser útil para preparar intervenciones poco comunes y complejas. 

 

La segunda aplicación es el soporte remoto. Mediante la RA, los expertos pueden ofrecer una supervisión virtual de las reparaciones, proporcionando apoyo a los equipos y tecnologías in situ. Esto es muy prometedor como solución potencial a uno de los mayores retos de la industria: la falta de competencias. Thyssenkrup, por ejemplo, ya ofrece orientación remota de RA de los ingenieros superiores a los técnicos, lo que reduce el downtime en un 50% y la duración de las reparaciones en 4 veces.

Equipos de reparación descentralizados

Las empresas con varias instalaciones, a menudo repartidas por distintos territorios y países, mantienen tradicionalmente equipos de mantenimiento in situ con un gran coste. Siendo realistas, esta es la única opción que permite a las empresas reaccionar rápidamente ante una avería repentina. Pero, si damos por hecho que los sensores y la RA estarán presentes en un futuro próximo, ¿siguen teniendo sentido los equipos in situ?

 

Los equipos de reparación descentralizados ya son factibles en 2022. Las redes abiertas de registros de reparación y los datos de las máquinas en tiempo real (y extremadamente fiables, si se recogen mediante sensores) permiten a los gestores saber lo que está ocurriendo en cualquier momento. Mientras tanto, la RA puede aplicarse a materiales de formación realistas y a la supervisión virtual de las reparaciones. Esto significa que las empresas pueden tener equipos internos más pequeños o asignarlos a una instalación sólo cuando sea estrictamente necesario.

 

En definitiva, los equipos de reparación descentralizados permiten a las empresas optimizar su plantilla. También reducen los costes – en viajes, formación, etc. – y las variaciones de costes. Por otro lado, dado el nivel de subcontratación en Mantenimiento y FM, afectará a muchas empresas de terceros. Estas empresas probablemente tendrán que ajustar su modelo de negocio y diferenciarse por el nivel de apoyo y análisis que proporcionan.

Más agilidad y menos downtime

Si nos llamas la atención por decir que menos downtime es una tendencia para 2022, no te culpamos. En realidad, buscar un menor downtime nunca pasa de moda. Pero, dado que la competencia es cada vez mayor, las empresas deben ser más ágiles. Podría decirse que la adaptabilidad es la mayor ventaja competitiva que pueden tener las empresas. Eso significa que los equipos de mantenimiento necesitan plataformas flexibles en las que puedan añadir o eliminar funciones sin problemas.

 

Sin embargo, eso no es suficiente para reducir el downtime y mejorar la productividad. Las empresas buscan ser más ágiles en todos los ámbitos, eliminar el despilfarro e implantar prácticas lean. El mantenimiento lean incluye la gestión de inventarios y adquisiciones “justo a tiempo”, el kaizen, el mantenimiento centrado en la fiabilidad y la monitorización de la condición (que, en cierto modo, también es un mantenimiento “justo a tiempo”). 

 

Por cierto, aquí tenemos 9 técnicas de monitorización de la condición que debes conocer (preferiblemente antes de 2022).

 

La reducción del downtime no solo mejora el tiempo de actividad, sino que también aumenta la vida útil del equipo. Ambas cosas tienen un impacto positivo en el retorno de la inversión de los equipos, con lo que aumentan los márgenes de beneficio. También influye en la sostenibilidad, ya que debemos utilizar los recursos durante el mayor tiempo posible y abandonar la “cultura europea del descarte”. 

 

El mantenimiento supone, en media, entre el 20 y el 50% del presupuesto operativo total. Un mantenimiento eficaz es fundamental para garantizar la competitividad y la productividad. Es una tarea ardua para los responsables de mantenimiento, sin duda, pero no es imposible prestar servicios de primera calidad con más agilidad y economía. Siempre que se cuente con la tecnología adecuada, ¡por supuesto!

 

Y ya que estás aquí…

¡No te olvides de consultar las Tendencias del Mantenimiento Industrial hasta 2030! 

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