El mantenimiento predictivo, también conocido como mantenimiento basado en la condición (y a veces considerado como un tipo de mantenimiento preventivo) trata de prevenir averías basado en la condición de cada equipo. Esto significa identificar los posibles fallos que pueden provocar daños y, por consiguiente, paradas. La dificultad radica en detectar las averías, que no siempre son perceptibles para el usuario en un estado inicial.

 

Por eso es tan importante encontrar los ensayos no destructivos (END, o NDT, del inglés non-destructive tests) indicados para diagnosticar los fallos en la infraestructura. Los ensayos no destructivos son una técnica que no compromete ni daña el equipo analizado, como las pruebas en una cita médica de rutina. Análisis de sangre, ecografías, ecocardiografías, exámenes oculares: ninguno de ellos es dañino, pero forman parte de cualquier chequeo.

 

Análisis termográfico e infrarrojos 

En realidad, nuestros chequeos no son completamente diferentes de las técnicas de mantenimiento predictivo para infraestructuras. Las técnicas de imagen también pueden aplicarse a ciertos equipos para detectar el desgaste, la corrosión, la delaminación y las desconexiones que aún no podemos ver a simple vista.

 

Otra ventaja de los infrarrojos es que permiten hacer mapas de temperatura, que se utilizan, por ejemplo, en el mantenimiento de los sistemas de calefacción.

 

Análisis del aceite

El objetivo del análisis del aceite es medir el número y el tamaño de las partículas en una muestra dada (de aceite) para determinar el desgaste del equipo. Es importante considerar que un sistema hidráulico consta de dos componentes básicos, las partes móviles y el lubricante. A medida que el equipo se desgasta, una muestra mostrará las partículas producidas por el sobrecalentamiento y el proceso de oxidación. Diferentes partículas revelan diferentes problemas mucho antes de que ocurra cualquier daño.

 

Análisis de vibración

Este tipo de análisis es ideal para equipos y máquinas rotativas como compresores, bombas de agua y motores. Lo que hacemos es conectar un sensor capaz de detectar el movimiento o la aceleración, según sea el caso. El sensor detecta las ondas sonoras creadas por el movimiento, que a su vez generan impulsos eléctricos y hacen que el equipo vibre. Por lo tanto, esta técnica de mantenimiento predictivo es ideal para infraestructuras con un sistema complejo de suministro de agua, como hoteles, balnearios o parques acuáticos.

 

Análisis acústico 

Como hemos visto antes las ondas de sonido son nuestras aliadas. El análisis acústico permite detectar problemas en el rendimiento técnico de los materiales, localizar el origen del problema y monitorear la «salud» del equipo. ¿Cómo? Detectando diferencias en las frecuencias de sonido. Todas las máquinas en funcionamiento hacen ruido, pero la frecuencia y la amplitud cambian cuando hay fugas o cambios de presión, por ejemplo. Esta es una técnica de mantenimiento predictivo particularmente eficaz en las tuberías que transportan líquidos o gases.

Monitoreo online de temperaturas

«El mantenimiento adecuado en el momento adecuado» es la frase que mejor describe el mantenimiento predictivo. Pero nada permite determinar el momento adecuado como un monitoreo continuo 24/7. Cualquier cambio de temperatura sirve para detectar fallos en una etapa temprana y evitar paradas. El futuro del mantenimiento predictivo implica la instalación de sensores para medir la temperatura, los flujos y varios otros indicadores, como ya ocurre en algunas aeronaves.